Antes que te bajen la persiana

Si te dijeran que mañana es tu último día… ¿de qué te arrepentirías por no haber hecho?

Cuando estemos rondando aquel momento en el que ya no haya retorno, que mejor que tener la certeza de haberlo intentado todo mientras pudimos. ¿Y de que te hablo? Te hablo de esto que inevitablemente se termina… y porque además, ya todos tenemos pasaje para subir al tren de la muerte…

Por eso… hacélo todo, pero todo mientras puedas... 

Pasan los días y pasan los años de un soplido y a veces las cosas no son como las pensamos, sino que simplemente son como suceden. Y todo puede cambiar o darse vuelta de un soplido. 

Así…sin avisar. 

Que te admiren por lo que das o por lo que generás. Que hablen de vos por tus logros, por tus convicciones y por tus ideas. Pero también que se desvivan por estar con vos, porque el que hace cosas buenas y el que genera causas nobles, atrae. 

¿Sabés qué? hacé arte cada tanto, escribí, hacé música, pintá… y si crees que no te da el cuero, entonces sé el primero en aplaudir cuando veas a un artista. En la calle, o donde sea, porque ellos son quienes le ponen el color a la vida...

Andá a recitales, cantá canciones, cambiále las letras, desafiná… pero animáte a cantar de vez en cuando. Date todos los gustos y hacé todo… pero todo lo que te apasiona. 

Y si te llaman loco por hacer esas cosas que otros no se animan, deja que te lo digan una y mil veces… pues a veces es necesario dejar la canilla de la locura medio abierta…

Hacé cada tanto, días improvisados y de finales abiertos. Cambia de trayectos, conocé calles nuevas, tonadas raras, rostros sin nombres. Perdéte en lugares nuevos y aprendé a huir de lugares monótonos o en donde no te tengan en sus consideraciones. Cambiá de café, conocé mozos nuevos… cambia de menú… probá hobbies diferentes… hace mierda la rutina cada tanto pero animáte, hacelo ahora que la persiana sigue arriba…

Cambiá urgente si ves que no estás logrando lo que querés y estáte siempre dispuesto a aceptar todas las invitaciones, porque de eso se trata, de estar siempre vinculado con todo lo que nos rodea.

Llamá, visitá gente y caéles de sorpresa a quienes alguna vez te tuvieron en cuenta en algo importante para ellos… apoyá y festejá como si fuera tuya la victoria de quienes has elegido como amigos. Hacé cosas que cuando te vayas de algún lado, no les quede otra que extrañarte… pero tampoco vivas demasiado de historias ajenas. 

Y porque la vida no es siempre un carnaval, sujetá fuerte cada sonrisa en tu bolsillo, llenáte de buenos momentos y reíte… pero reíte mucho mientras puedas. No importan las maneras ni las formas, vos tan sólo dejá que la sonrisa se acueste en tu semblante. 

Intentá cosas que perduren y en lo posible… tratá de hacer algo impresionante alguna vez… pero algo que te llene tanto de orgullo que hasta te de escalofríos de solo contarlo... 

Equivocáte mil veces y acostumbráte a ser criticado, porque del modo en que lo hagas… la gente va a seguir hablando, ya sea que estés arriba, abajo, al frente o al costado… hacé primero lo que a tu satisfacción personal le quede cómodo… No hay forma de caerle bien a todo el mundo.

Hay cosas inexplicables, y es inútil buscarle un sentido a la vida, lo único cierto es que todo tiene vencimiento y hasta los mismísimos sueños se marchitan… ¿Te acordás de tu mejor sueño cuando eras niño?  Bueno, de eso te hablo. Acordáte, que cuando la vida baje las persianas de tu mundo… todo se termina.

Voláte la vincha cada tanto…y si tenés ganas de embriagarte algún día ¿por qué no?, pero hacélo en lugares donde puedas volver sin arrepentirte por haber hecho papelones... Y después bancáte la resaca como un campeón, eso sí... Pero nunca dejes de buscar motivos para juntarte. Llenáte la mochila de anécdotas. Hacélo todo mientras puedas.

Cambiá tu estilo cuantas veces se te dé la gana, tu pelo, tu ropa o lo que sea, pero hacelo ahí mismo, en el momento en que te nazca y nunca…pero nunca discutas con tu corazón, porque este pocas veces se equivoca cuando larga algún impulso. 

No importa tu edad, no importan tus años, revolcáte con tus deseos, porque seguro siempre hay algo que aun tenés ganas de hacer. 

Si te hace bien, andáte de vez en cuando a la mierda… pero, volvé menos harto. Plantátele sin asco a tus miedos, que eso también es tener huevos….

Se determinante en cada cosa que hagás… y en cada lugar en el que estés, tanto, que hasta el más desconocido quiera ponerse a tirar de tu lado… Y porque tal vez el éxito esté en la suma de las determinaciones. 

No todos estamos hechos para a ser el gerente de una empresa, el capitán de un barco, o el director de una orquesta… pues no todos tenemos las mismas ambiciones o habilidades. Por eso hacéte el más capo en lo que crees que sos bueno, se distinto, porque éstos son los menos y además son quienes le hacen demasiado bien al mundo.

Escarbá, revolvé por todos lados y sé un hincha pelota hasta que estés convencido de lo que realmente te hace bien, pues eso… eso es lo más parecido a la felicidad… y de esto te van a hablar mil veces, pero solo vos sabes de qué se trata. 

Antes que te bajen la persiana… queré hasta que te quedés sin razones. Enamórate y dejáte querer, porque vas a ver que todo tiene sentido, cuando al menos alguien en la vida… te dedica un minuto de su tiempo….

Rompéte el lomo por quien te saque aunque sea una mueca de sonrisa y hacé especial a quien te llene el alma. ¿Y sabés en donde se encuentran las personas especiales? En un “te extraño” o un “te quiero” 

Si hay algo cierto es que no siempre vamos a estar rodeados por quienes hoy nos acompañan, así como aquellos que tanto queríamos y que hoy ya no están… por eso… no te guardes nada… y porque siempre estamos en las vísperas de todo… de lo bueno y de lo malo, a segundos, a centímetros y el no decir las cosas a tiempo probablemente sea una de las mayores estupideces de la vida. 

¿Si pudieras pedir un turno de cinco minutos en el cielo… a quien abrazarías?

Por eso hacélo todo hoy con quienes tenés a mano, y no planifiques tanto con quienes no están presentes. La gente va y viene y el que no volvió es porque no tenía que volver…

No acumulés cosas por las dudas, cerrá círculos. Y si tenés que llorar a moco tendido, hacélo. ¿De qué sirve que te guardés esa lágrima que siempre te va a estar golpeando la puerta de los ojos? Dejála salir… 

Esto se termina, para mí, para vos, para todos… 

¿Cómo te gustaría que te recuerden al día siguiente al de tu partida?

Hay cosas que parecen imposibles o hasta ilógicas, eso es cierto, como eso que alguna vez creíste lejano…y sin embargo lo conseguiste… pero pensá también en esto: En el aire hay algo…algo que hace que las cosas sucedan, llamále magia o lo que sea… algo extraordinario hay…algo que hace que una moneda sea capaz de caer tanto de un lado como del otro, porque la moneda no decide, sino que acata su destino, como nosotros…

Por eso estate dispuesto a  que las cosas sucedan, por mas difíciles que sean,  pero hacelo ahora… antes que a tu vida… le bajen la persiana.

Por Nacho Chesa

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