Ante la pandemia, el mundo se encomienda al comercio

MÉXICO, 29 oct 2020 (IPS) - Gran damnificado por la pandemia de coronavirus, el intercambio internacional puede jugar un papel clave en la recuperación económica mundial, pero debe superar obstáculos, como el proteccionismo y las pugnas comerciales, especialmente entre Estados Unidos y China.

Así quedó patente durante los debates virtuales del Foro Global de Toronto “Creando una economía resiliente”, organizado por el no gubernamental Foro Económico Internacional de las Américas, con sede en París, entre el lunes 26 y el miércoles 28.

Durante la última sesión plenaria del Foro, dedicada a analizar la situación del comercio internacional en momentos de incertidumbre global,  el argentino José Luis Manzano, fundador y presidente del fondo de inversión privado Integra Capital, subrayó que la negatividad del contexto mundial persiste en el último trimestre de un año marcado por la pandemia.

Precisó que se ha producido una incipiente recuperación económica,  que proviene de la reactivación ocurrida a mitad de año en Estados Unidos y Europa, ahora amenazados  por el incremento de las infecciones de covid-19, que en el caso europeo ya produjo un repliegue de las actividades.

“En este momento estamos a la mitad de la pandemia, lo que significa que todavía tenemos un año más de retracción. Esto impactará el comercio, el crecimiento económico, la inversión. La pandemia encontró a las regiones y a las empresas en diferente situación”, dijo Manzano.

Enfocado en la posición de Canadá en el mundo, el Foro, que reunió a funcionarios canadienses y representantes empresariales y de organizaciones de la sociedad civil de varios países, abordó también temas como servicios financieros, el trabajo futuro, el rol de la mujer en la economía, el entorno digital, la innovación e inversión.

Asimismo, los asistentes debatieron sobre infraestructura resiliente, educación, salud, seguridad cibernética, sostenibilidad, agricultura y alimentación.

La irrupción del coronavirus en diciembre en China y su rápida expansión global en las semanas subsiguientes ocasionó el confinamiento doméstico y el freno de actividades económicas no esenciales, especialmente en sectores como el transporte, el comercio minorista y el turismo, lo que a su vez llevó a una disminución del consumo de energía.

Ante ello, los gobiernos han respondido con diferentes paquetes de medidas para enfrentar las secuelas de la crisis, como la mengua de ingresos por la caída de las cotizaciones internacionales del petróleo, en el caso de los países exportadores, que se contrasta con un alivio de la factura energética para los importadores del crudo.

Rachel Bendayan, secretaria parlamentaria para el Ministerio de Pequeñas Empresas, Promoción de las Exportaciones y el Comercio Internacional, y Mairead Lavery, presidenta y directora ejecutiva de la agencia de promoción de exportaciones de Canadá (EDC, en inglés), coincidieron en que el comercio es clave para la recuperación económica.

“La pandemia no debe ser excusa para el proteccionismo, para colocar obstáculos al libre comercio o que lleve a los países a ser más proteccionistas. Necesitamos un sistema estable y predecible”, dijo Bendayan durante su participación en el Foro.

Por su parte, Lavery señaló que el intercambio internacional tiene efectos positivos sobre la inversión, el empleo y la prosperidad.

“Tenemos que garantizar que todos los canadienses tengan acceso a los beneficios del comercio. Tenemos que reestablecer la confianza. La respuesta en los diferentes países es diferente y hay que analizar cómo afectan el consumo, los clientes, la cadena de suministro”, planteó.

A su juicio, “la recuperación dependerá de la situación sanitaria en el mundo, es el factor preponderante, y del sector económico y del país que se trate” y que abre una oportunidad de adaptación al comercio electrónico y la digitalización de los procesos internacionales.

Canadá, Estados Unidos y México integran uno de los mayores bloques comerciales en el mundo, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que entró en vigor en julio y que sustituye al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que rigió desde 1994.

Pero las disputas comerciales encabezadas por el gobierno derechista de Donald Trump, que busca su reelección en los comicios presidenciales del 3 de noviembre, ensombrecen los pasos iniciales del acuerdo.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), organismo de Naciones Unidas, proyecta que las mayores contracciones de las exportaciones de la región corresponderían a las destinadas a Estados Unidos (32 por ciento) e intrarregionales (28 por ciento).

En cambio, China, el segundo socio comercial de la región y que mantiene bajo control al coronavirus, incrementó su producto interno bruto (PIB) en 4,9 por ciento interanual durante el tercer trimestre de 2020, si bien aún es pronto para predecir si el gigante asiático puede ser la usina global, como lo fue tras la crisis financiera de 2008.

Manzano planteó que la cooperación internacional es la única herramienta para enfrentar la coyuntura, amenazada por el nacionalismo, la sustitución de importaciones, el proteccionismo y las políticas populistas de varios países.

“Hay dos cosas que se cruzan con el comercio y la inversión internacional: la pandemia y las fricciones entre Estados Unidos y China”, aseguró.

Por ello, planteó, “necesitamos estar preparados para seguir inyectando dinero en las políticas monetarias y fiscales, educar a las pymes para trabajar en el mundo digital, sin olvidar el impacto ambiental. Los paquetes de recuperación van a ofrecer oportunidades para la sostenibilidad”.

El inversor argentino insistió en que debe haber apoyo a los salarios, capacitación digital, acercar las cadenas de valor a los países productores y soporte gubernamental para la transformación de las pequeñas y medianas empresas.

Durante la 75 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, presentó en septiembre la propuesta de creación del “Fondo para aliviar la economía covid-19”, un esfuerzo de solidaridad internacional ante la recesión económica causada por la pandemia e instrumento para impulsar una recuperación sostenible.

Además, México promueve la realización de una Asamblea General Extraordinaria de la ONU en 2021 para consensuar las acciones necesarias para la recuperación económica y reducir el impacto social de la crisis actual, en la fase de pospandemia.

En una sesión sobre la manufactura global y el futuro de la globalización, Christiana Riley, directora ejecutiva para Estados Unidos del alemán Deutsche Bank y miembro de su Consejo de Administración, indicó que las diferencias de ingreso entre países son “estructurales” y necesitan intervención gubernamental en el plano interno e internacional.

“El sector privado puede financiar mucho de lo que hace falta frente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los gobiernos e instituciones financieras pueden ser intermediarios entre las fuentes de capital y los proyectos sostenibles”, aseguró.

 Por Emilio Godoy, para agencia IPS - Republicado bajo autorización

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