¿La cerveza engorda? Mitos y realidades de la bebida elegida por muchos

Llega el verano y es una de las bebidas que nos encanta, y más cuando las temperaturas suben. Es una de las preferidas para esta época del año, pero a veces, la bebemos con un poco de cargo de conciencia: ¿si tomo este porrón engordaré? Porque esta es la pregunta que nos hacemos con placer culpable: ¿la cerveza engorda?

Y es que es una creencia muy extendida de que la cerveza engorda. Esta bebida es el resultado de la fermentación mediante levadura del mosto elaborado con malta de cebada y aromatizada con lúpulo. Su sabor es ligeramente amargo y su color amarillento, aunque su apariencia final y su color depende directamente del grado de tostado de la malta de cebada.

La cerveza con o sin alcohol es una bebida saludable, normalmente el aumento de peso se debe a otros hábitos, como una vida sedentaria, o los alimentos poco adecuados con los que acompañamos la cerveza: papas fritas, embutidos… Ricos en grasas saturadas. No es cierto que la cerveza engorda, se ha constatado que la cerveza puede perfectamente formar parte de una alimentación saludable, ya que su consumo moderado no causa un aumento de peso. Por lo que, siempre que esta bebida sea consumida con moderación por individuos adultos, la cerveza lejos de engordar, produciría efectos positivos para el organismo.

Y ahora que empezamos a notar el calorcito, no hay duda que siempre es un buen momento para disfrutar de todo el sabor que nos aporta una buena cerveza. Pero está tan inculcado en la sociedad el mito de que la cerveza engorda que incluso se habla de un tipo de obesidad que hace referencia a ella: “la panza cervecera”. Aunque debemos saber que esto solo es un mito, la cerveza no engorda tanto como dicen, siempre y cuando la consumamos con moderación. Por lo que la “panza cervecera” se debe al consumo abusivo de esta bebida y la comida poco saludable que se suele consumir cuando bebemos cervezas.

También hay que tener en cuenta que la cerveza más saludable es la que en su fabricación sea más natural y tradicional. Y si deseas disfrutar de todo el sabor de la cerveza sin apenas calorías, opta siempre por la cerveza sin alcohol. ¡Pero cuidado con las comidas con las que acompañas tu vaso!

¿Cuántas calorías tiene una cerveza?
La cerveza es una bebida natural, que tiene pocas calorías, no contiene grasas saturadas, ni azúcares, pero sí una cantidad importante de hidratos de carbono, vitaminas y proteínas. Es una bebida que nos aporta infinidad de beneficios, pero siempre se achaca a esta bebida que la cerveza engorda.

La cerveza tiene tan sólo 43 calorías por 100 ml, es decir, unas 90 calorías por vaso. Por lo que es una bebida muy ligera si la comparamos con muchos refrescos que consumimos, que no tienen esta mala fama, pero que en realidad contienen grandes cantidades de azúcares, engordando más que la cerveza.

Una lata de cerveza normal (33 cl) aporta alrededor de 150 calorías, pero hay que tener en cuenta que cuanto más bajo es el contenido en alcohol, menos calorías aporta. Depende de cada marca, pero una lata sin alcohol aporta unas 50 calorías. Una clara tampoco te ahorra calorías. Por lo que si quieres cuidar la línea sin prescindir de la cerveza, la mejor opción es una cerveza con poco alcohol o sin él.

La cerveza sin alcohol tiene tres veces menos calorías. Pero hay que saber que los aportes en calorías de las cervezas dependen no solo de los grados de alcohol que contengan sino también de sus sistemas de producción, así como de los ingredientes con los que se elaboran.

Hay diferentes cervezas, y cada una tiene un aporte calórico diferente. Comparando los diferentes tipos en proporciones de 200 ml (una caña): la cerveza rubia tiene 90 calorías, la negra 112, la cerveza sin alcohol 40 y la cerveza 0,0%, 24 calorías.

Además de las cervezas anteriores, también existen las cervezas light. Las cuales se supone que contienen menos calorías que las regulares. Lo que las hace diferente es que algunas tienen menor graduación alcohólica u otras menos carbohidratos, lo que explica su menos aporte calórico. Por lo que también es buena opción si queremos seguir bebiendo cerveza de una manera más sana.

Si comparamos un porron de cerveza con un vaso de vino, vemos que la cerveza engorda menos. Con la cerveza consumimos 90 calorías y un vaso de vino contiene 141 calorías.

Por lo que vemos, podemos tomar esta bebida y mantener la línea a la vez, si la consumimos de forma moderada. Lo más adecuado es consumir cerveza de un modo prudente. Un porron de cerveza contiene muy pocas calorías que pueden eliminarse con un poco de ejercicio o un paseo, y comenzar a eliminar el mito de que la cerveza engorda.

No es cuestión de echarle toda la culpa a la cerveza, debemos hacer desaparecer la leyenda de que la cerveza engorda, y cuidar más nuestra alimentación o las costumbres sedentarias. Así, disfrutaremos de cada vaso sin pensar en las calorías.

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