El lago Titicaca tiene un secreto en el fondo de sus aguas: nadie ha descubierto la verdad

Las culturas prehispánicas todavía no han revelado todos sus secretos y un nuevo hallazgo arqueológico dio pistas sobre la expansión del Imperio inca.

El lago Titicaca se extiende entre la frontera de Bolivia y Perú y era un espacio sagrado para el imperio Inca durante el siglo XVI, antes de la conquista española.

Al sur del lago está ubicada la Isla del Sol, un sitio donde los Incas realizaban rituales relacionados al Dios del Sol, cuyo mito indicaba que las deidades y sus antepasados surgían de una roca.

Los incas realizaron ofrendas dentro y alrededor de la Isla que tenían relación con el sistema político, la abundancia y la fertilidad; sin embargo, también hay evidencia de sacrificios humanos.

Los arqueólogos han encontrado evidencia de rituales incas en diferentes partes del lago Titicaca. Es por eso que, desde 2012, la Universidad Libre de Bruselas implementó un programa de investigación para recuperar patrimonio submarino de la cultura andina.



Durante una exploración reciente, un grupo de investigadores encontró un cofre de piedra con una llama tallada en concha de almeja junto a láminas de oro enrolladas.

El cofre está hecho de andesita, una piedra volcánica loca, mide 5 por 25 por 16.5 centímetros, estaba en un arrecife a 5.5 metros de la superficie del lago y se estima que fue depositada hace más de 500 años.

Los arqueólogos piensan que el cilindro de láminas de oro podría ser una réplica de una chipana, un brazalete utilizaban los nobles incas en el brazo derecho para identificarse.

La llama está fabricada con Spondylus, un caparazón color coral que era muy raro y valioso. El animal es representativo de la cultura andina, pues era una bestia de carga.

Figuras parecidas han sido encontradas en descubrimientos previos y, al estar fabricadas con materiales tan valiosos, podrían representar una ofrenda por la prosperidad y la buena fortuna, según los científicos.



Sin embargo, ese tipo de ofrendas han estado relacionadas a sacrificios humanos. De acuerdo con el estudio, la cavidad de la caja de piedra pudo haber contenido rastros de sangre humana.

«Sabíamos que los incas hicieron algunos tipos de ofrendas rituales y que las hicieron en el lago. Las crónicas de los siglos XVI y XVII indican que hubo ofrendas sumergidas», comentó comentó José Capriles, uno de los investigadores.
Exploraciones previas encontraron ofrendas en otras partes del lago, pero es la primera vez que se encuentra una caja intacta.

La ubicación también da pistas a los investigadores de la expansión del Imperio inca y de cómo el lago Titicaca fue parte importante de su consolidación cultural.

«El mundo submarino permanece en gran parte inexplorado y ofrece oportunidades excepcionales para comprender las sociedades prehistóricas. El patrimonio submarino del lago Titicaca todavía tiene muchas sorpresas que revelar», expresó Christophe Delaere, otro de los participantes en la investigación.
El fondo del lago Titicaca sigue estando inexplorado, en gran parte, pero este hallazgo es un paso más para conocer las sociedades prehistóricas.

Fuente; Vix



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