La historia de Marcel Marceau: el mimo que salvó a decenas de niños del Holocausto

Es conocido en todo el mundo como el maestro del silencio. Aunque no fue tan famoso como Chaplin, durante décadas maravilló al público con su famoso personaje «Bip», una figura tragicómica capaz de contar historias sin utilizar palabras, pero en la Segunda Guerra Mundial, sus habilidades fueron útiles por otra razón. Esta es la historia de Marcel Marceau, el mimo que salvó a decenas de niños del Holocausto:

Fue reclutado por su primo para ayudar a los pequeños

En los peores años de la Segunda Guerra Mundial, muchos judíos que vivían en Francia se organizaron para proteger a los niños de su comunidad. Sabiendo lo peligroso que era para ellos permanecer en el país, desarrollaron muchas formas para burlar a los soldados alemanes y hacer que los jóvenes cruzaran la frontera.

Pero viajar con grandes cantidades de muchachos era de todo menos fácil. Afortunadamente, contaban con un arma secreta: Marcel Marceau.

Georges Loinger, primo del artista y uno de los grandes artífices del valioso trabajo de la Resistencia francesa, fue el responsable de que este colaborara con ellos en muchas misiones.



Los niños amaban al humorista y se sentían muy seguros con él. Y aquí comienza su primera hazaña…

Al haber actuado anteriormente en el centro de huérfanos con los niños a los que salvaría, los jóvenes ya sabían obedecer a un instructor de mimo. El objetivo de la misión era que pareciera un viaje de vacaciones a una casa cerca de la frontera suiza. Consiguieron un tren y subieron a todos los niños. El actor los entretuvo y les ayudó a permanecer tranquilos y en silencio. El tren pasó sin problemas el control fronterizo y la misión fue un éxito.

Un disfraz para cada misión

El actor no solo recurría a su talento interpretativo para calmar a los chicos: lo utilizaba para salvar sus vidas.

Era habitual que Marcel se disfrazase en sus misiones adoptando diferentes roles.

Para engañar a las autoridades, él y 24 niños se vistieron como una cuadrilla de exploradores. Fueron capaces de cruzar el bosque sin llamar la atención de las patrullas, que los tomaban por unos simples Scouts haciendo sus juegos. Consiguieron llegar cerca de la frontera, donde los chicos contaron con ayuda para cruzar a Suiza.

Su actuación estelar: engañó a 30 soldados para que soltaran las armas
Otra hazaña que demuestra el gran valor del cómico sucedió cuando, inesperadamente, se topó con un grupo de soldados alemanes cerca del final del conflicto. Fingió ser miembro del ejército francés y exigió que se rindieran. Los treinta militares soltaron las armas y se entregaron.

Además, cuentan que Marcel salvó la vida de unos de 70 niños. Pero también se dedicó a falsificar documentos de identidad para que muchos judíos parecieran más jóvenes y no fueran deportados.

La fama mundial llegó después de la guerra

El nombre de nacimiento del actor era Marcel Menguel. Después de la contienda se lo cambió por Marcel Marceau y pronto creció su fama como el artista de mimo más grande del mundo.

Muchas personas conectaban con el patetismo de su personaje «Bip». Parte de la tristeza que desprendía procedía de una importante pérdida durante el Holocausto.  En 1944, el padre de Marceau pereció en Auschwitz.

Por ese motivo, el artista dedicó su vida a dar esperanza a las personas que luchan por un mundo mejor.

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