Así ha sido el primer vuelo de un avión eléctrico para pasajeros

Por primera vez un avión totalmente eléctrico, que podría transportar pasajeros, ha realizado una prueba de vuelo con éxito. Sucedió en el estado de Washington (EEUU), cuando un modelo Cessna Grand Caravan 208 modificado voló durante 30 minutos.
Aunque esta no ha sido la primera prueba de vuelo de un avión 100% eléctrico, sí ha sido la primera de un avión con capacidad para transportar personas, lo que abre un camino para los vuelos comerciales sostenibles.

La Caravan, que mide unos 11 metros, es uno de los aviones de pasajeros de medio alcance más populares del mundo y puede transportar hasta nueve pasajeros. El fabricante de motores eléctricos Magnix, con sede en Seattle, se asoció con la aerolínea local Harbour Air para adaptar una de estas avionetas y le instaló un motor de cero emisiones de 750 horesepower.

Este nave se ha coronado como el avión eléctrico más grande del mundo en completa con éxito un vuelo de prueba, y, según sus desarrolladores, conducirá a una era de viajes aéreos de bajo costo y sin contaminación.
Las personas que observaron el vuelo aseguran que apenas podían escuchar el ruido del avión. De hecho, el pequeño avión de vigilancia Cessna, con motor de combustible, que acompañaba al avión de prueba hizo mucho más ruido.

El CEO de Magnix, Roei Ganzarski, asegura que “este es solo el primer paso en un largo proceso a través de aprobaciones y mejoras que permitirán que nuestra nueva generación de motores ecológicos impulse aviones comerciales más grandes”.
La compañía Magnix cree que sus aviones eléctricos no solo contribuirán a un mundo más sostenible, sino que también ofrecen otros beneficios, porque sin motores de combustible complejos, los aviones requerirán menos mantenimiento y su funcionamiento podría ser hasta un 80% menos costoso por hora que los aviones con motor de combustible. Esto significa precios más bajos en los billetes y mayores incentivos para que las aerolíneas establezcan rutas a aeropuertos más pequeños y regiones menos populares que actualmente no cuentan con los servicios de los gigantes de las aerolíneas.



”Estos aviones comerciales eléctricos permitirán ofrecer servicios de vuelo de personas y mensajería de una manera que antes no era posible. Es un nicho de mercado. Pero podemos comenzar ahora, comenzar a trabajar en él y progresar en toda la industria”, explica Ganzarski.
La empresa espera la certificación de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) para su motor durante el 2021 y así poder empezar a transportar pasajeros en sus primeros vuelos experimentales. Magnix está desarrollando actualmente un motor de 1.500 caballos de fuerza.

Pero, aunque todo parezca ventajas, este tipo de aviación sostenible tiene un gran inconveniente. Reemplazar el motor de combustible original del Cessna Caravan por la batería eléctrica redujo el alcance máximo de un solo vuelo de 1,200 millas a aproximadamente 100 millas.
A medida que los avances en las nuevas baterías de celdas de combustible de azufre de litio e hidrógeno, junto con tecnologías aún no descubiertas, produzcan baterías de menor peso y mayor eficiencia, la capacidad de pasajeros de aviones sostenibles aumentará.

“Los aviones que transportaran a 100 pasajeros seguramente estarán listos dentro de tres o cuatro décadas”, vaticina Ganzarski.
Magnix no es la única empresa que trabaja en esta nueva tecnología de aviación. Empresas como Lilium, Embraer, Ampaire y Pipstrel están avanzando en sus prototipos de avión 100% eléctrico, junto con la NASA, que está probando su primer X-57 Maxwell eléctrico experimental.

Escrito por
Neus Palou,
En colaboración con La Vanguardia.

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