Especialistas aconsejan equilibrar el consumo de series

La cuarentena ha marcado un cambio en nuestras rutinas cotidianas desde hace algunas semanas. Quienes no trabajan en servicios esenciales ni pueden teletrabajar, tienen más tiempo disponible y eso hace que las estructuras mentales se desorganicen.

En tiempos de tecnología e Internet, muchos han optado por aumentar el consumo de series y películas. Muchos maratonistas de series incluso destinan largas horas a esta actividad. Pero ¿son las plataformas de streaming la compañía ideal para la cuarentena?

Especialistas señalan que mirar capítulos durante horas altera los horarios de nuestro cuerpo y los momentos de descanso, y hace que le quitemos atención a la familia y los amigos. Además, mirar un episodio tras otro puede deprimirnos y puede expresar falta de proyectos y de sentido vital, señalan, para los casos más extremos.

«Las series son geniales y novedosas, por eso son adictivas. Las adicciones nos vuelven esclavos, secuestran el sentido de nuestras vidas, llenándonos de un vacío de colores. Sin embargo, la felicidad del ser humano, vivir una vida con sentido y dirigida por valores, depende de la libertad», sostiene Ángel Gargiulo, médico psiquiatra -M.N. 136.783- director del Centro Integral de Salud Mental Argentino -CISMA-.

Para evitarlo, sugiere, «es importante construir rutinas, proponerse metas y proyectos concretos, teniendo en cuenta las prioridades de cada uno».

«Lo fundamental es estar motivados, sin perder de vista el norte. La motivación, lo que mueve a la acción, muchas veces no es un fenómeno interno sino externo, como la zanahoria que está en frente del burro», grafica el psiquiatra.

Para que una meta motive, Gargiulo indica que hay que fijarla y comprometerse con ella, tomársela en serio. «Entrená para ganar, si no ganás no pasa nada, pero apuntá alto. Tener una meta o un compromiso nos mueve a actuar. Si tengo metas concretas, aumentan las probabilidades de que sea productivo. Si no tengo metas, no tengo motivación», subraya.

¿Cómo elegir metas correctas?
«Es aquí donde se necesita una brújula que me ayude: un valor», puntualiza el médico.  Desde una perspectiva técnica, valor es la orientación que libremente se le quiere dar a la vida. Para llevarlo a cabo sugiere meditar, con lápiz y papel, las siguientes respuestas: «¿qué es realmente importante en mi vida? ¿Qué es lo que yo siempre soñé hacer? ¿Por qué cosas estoy dispuesto a esforzarme? Algunos ejemplos pueden ser la amistad, el arte, el estudio, la cultura, la política, la familia, la pareja o la salud», describe.

Una vez identificados estos valores, hay que buscar caminos para ponerlos en práctica. «Elijamos la solidaridad, por ejemplo, que puede llevarte a donar sangre o a ser voluntario en alguna organización… Si además lo hacés en grupo o acompañado hay más chances de que eso se sostenga en el tiempo», añade Gargiulo y cierra: «Tener claro qué queremos en nuestra vida, en sentido amplio, nos da flexibilidad, nos permite saborear mejor el tiempo, incluso cuando descansamos, siempre que lo hagamos según nuestros valores».

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