Las cinco fotos más populares de la década según National Geographic

fotografo

best-of-the-decade-ami-vitale-rhino
Condado de Laikipia, Kenia.

Ami Vitale, que conoció al rinoceronte blanco del norte Sudán en 2009, sacó esta foto unos instantes antes de su muerte en 2018. Con la muerte de Sudán, desaparecía el último ejemplar de rinoceronte blanco del norte macho. FOTOGRAFÍA DE AMI VITALE

En la fotografía de cabecera, Ami Vitale tardó «10 años en sacar esta foto». Vitale, fotógrafa de Montana, conoció al rinoceronte blanco del norte Sudán en 2009. Sudán, uno de los únicos nueve machos vivos por aquel entonces, vivía en un zoo checo. En un esfuerzo desesperado para salvar a la especie, transportaron a Sudán y a otros tres rinocerontes a un área de conservación de Kenia. Los cuatro animales sobrevivieron al traslado, aunque cuando en 2018 Vitale se enteró de que Sudán estaba muriéndose a los 45 años, supo que era el último macho que quedaba. En el área de conservación de Ol Pejeta, observó a Joseph Wachira, uno de los protectores de Sudán, mientras acariciaba a Sudán detrás de la oreja una última vez. «Para mí, esto no es un reportaje más», afirma Vitale. «La caza furtiva no está ralentizándose. Somos testigos de una extinción, ahora mismo, ante nuestros ojos».

best-of-the-decade-see-hummingbirds-fly
Riverside, California.

Anand Varma fabricó un recipiente de vidrio a medida para captar a un colibrí en acción mientras se alimentaba.
FOTOGRAFÍA DE ANAND A. VARMA

Intrigado por el reto de capturar las lenguas de estas aves en acción para un reportaje de julio de 2017 sobre las novedades en la investigación de colibríes, Anand Varma, fotógrafo de California, encontró una empresa local de soplado de vidrio científico y les hizo una petición inusual. Quería un plato en miniatura transparente que pudiera colocar de forma que su cámara fotografiara a las aves (como un colibrí de Ana en esta imagen) mientras se alimentan por una apertura en uno de los lados. «La parte más difícil para conseguir esta foto fue convencer al ave para que introdujera el pico en ese anillo», explica Varma. Por supuesto, ningún colibrí resultó herido o mostró inquietud para conseguir esta imagen.

best-of-the-decade-charlie-hamilton-james-yellowstone
Parque nacional de Grand Teton.

La cámara trampa colocada por el fotógrafo Charlie Hamiltom James captó a este grizzly macho espantando a los cuervos de un cadáver de bisonte arrojado en un vertedero de cadáveres del parque nacional.
FOTOGRAFÍA DE CHARLIE HAMILTON JAMES

Al fotógrafo británico Charlie Hamilton James, enviado en un encargo a Wyoming en 2014, le fascinó la fauna de la región y acabó trasladándose a Jackson Hole con toda su familia. En colaboración con el Servicio de Parques Nacionales, colocó una cámara trampa activada de forma remota con sensores del movimiento para documentar la acción en el vertedero de cadáveres del parque nacional de Grand Teton, un lugar donde tirar animales atropellados para que los animales carroñeros hagan su labor natural. La cámara captó a este grizzly macho adulto espantando a los cuervos de un cadáver de bisonte. «Esto es lo que más me gusta de las cámaras trampa», afirma Kathy Moran, vice editora de fotografía de National Geographic. «Preparas el escenario, pero nunca sabes quién aparecerá en la obra».

best-of-the-decade-jimmy-chin-alex-honnold
Yosemite, California.

Jimmy Chin documentó la escalada en solo integral de su amigo Alex Honnold en El Capitán, la pared de roca más famosa del mundo.
FOTOGRAFÍA DE JIMMY CHIN

Durante una década, antes de que Alex Honnold escalara en solo integral El Capitán del parque nacional de Yosemite —escalando la pared de roca más famosa del planeta solo y sin cuerdas—, el fotógrafo Jimmy Chin escaló a menudo con él. En el equipo que documentaba la escalada de Honnold en junio de 2017 para el documental de National Geographic Free Solo, Chin se vio obligado a concentrarse mientras su amigo, a 762 metros sobre el suelo, gestionaba los últimos tramos. «En aquel momento había mucho en juego», cuenta Chin. «Representa el logro de lo imposible, lo sublime: la perfección».

best-of-the-decade-lynn-johnson-face
Cleveland, Ohio.

Lynn Johnson sacó esta foto en el quirófano de la Clínica Cleveland. Allí, el rostro donado por una difunta que vemos sobre la mesa sería trasplantado a Katie Stubblefield.
FOTOGRAFÍA DE LYNN JOHNSON

«Admiración», dice la fotógrafa Lynn Johnson mientras recuerda el momento en el que ella y el personal médico rodearon la cara humana colocada sobre la mesa del quirófano. Solo el rostro, algo vivo, extraído a una donante de órganos y que aún no se había trasplantado a su próxima receptora. «Hacía que una se cuestionase todo lo que sabemos y creemos sobre la identidad», afirma Johnson. Durante más de dos años, su amiga y fotógrafa Maggie Steber había documentado la historia de Katie Stubblefield, una joven paciente de la Clínica Cleveland cuya cara había quedado destruida tras intentar suicidarse de un disparo cuando tenía 18 años. La muerte de otra joven posibilitó el trasplante facial, un proceso íntimamente documentado por Steber, Johnson y la escritora Joanna Connors en el número de septiembre de 2018 de National Geographic. La operación duró 31 horas y fue un éxito. Katie ha seguido trabajando en el habla y los músculos faciales y recientemente ha dicho que quiere ir a la universidad.

Fuente: National Geographic

Te puede interesar